En su XXIV edición, el concurso literario Santiago en 100 Palabras, organizado por Escondida | BHP y Fundación Plagio, consolidó su carácter masivo y participativo al recibir más de 52 000 relatos inspirados en el lema «¿Te lo imaginas?».
Los cuentos premiados se convirtieron en un testimonio vibrante de la ciudad, abarcando desde comunas como La Florida, Lo Espejo, Las Condes, Valparaíso hasta Rancagua. Historias urbanas que, en apenas cien palabras, tejieron la identidad de Santiago con belleza, imaginación y emociones diversas.
Una ceremonia llena de vida y creatividad
La premiación, que tuvo lugar en el Teatro Nacional, se transformó en un evento sensorial, donde la literatura se fundió con el teatro y la música. El actor Pancho Melo dio vida a los relatos con lecturas dramatizadas; el dúo Dënver acompañó cada cuento con piezas musicales cuidadosamente compuestas; y la conducción de Lorena Capetillo logró darle al acto un tono cálido, una verdadera fusión de palabra, sonido y emoción.
Los relatos premiados serán parte de un libro de bolsillo que se distribuirá gratuitamente en 2026 y estarán también visibles en paraderos urbanos (JC Decaux), llevándolos más allá del recinto literario hacia el espacio público.
Los ganadores que recorren Santiago
- Primer Lugar: «Último sueño de un condenado», de Daniel Montero (32 años, La Florida), un cuento donde una cabeza de piedra rodante simboliza un país que renace.
- Segundo Lugar: «Rhovan», de Vicente Bustos (16 años, Las Condes), una metáfora sobre la liberación del trabajo industrial.
- Tercer Lugar: «Costanera», de Felipe Barros (31 años, Valparaíso), una crítica social ambientada en un centro comercial.
Además, se entregaron categorías especiales:
- Talento Infantil: «Pelea de gigantes», de Ignacia Roa (11 años, La Florida).
- Talento Joven: «Jugar Santiago», de Gustavo Varas (14 años, Providencia), que aborda la desigualdad urbana con una analogía lúdica.
- Talento Mayor: «Tristeza», de María Emilia Barceló (72 años, Vitacura), que describe la depresión en la vejez con crudeza poética.
- Mejor Relato Breve: «Extinción», de Isaías Urzúa (12 años, Maipú), sobre la soledad urbana.
- Mejor Relato de la Memoria: «El fantasma de Franklin», de Sarai León (22 años, Lo Espejo), un homenaje a los mercados populares.
- Mejor Relato del Futuro: «Trabajador Artificial», de Andrés Fernández (33 años, Las Condes), una visión distópica sobre la convivencia humano-tecnológica en 2035.
Menciones honoríficas: ecos íntimos de la ciudad
Entre los 12 finalistas, también fueron reconocidos varios relatos con menciones honoríficas:
- «La Flaca», de Ruth Oñate (31 años, Santiago Centro), retrata la marginalidad con delicadeza.
- «Depuración», de Alfonso Rodulfo (44 años, Rancagua), en el que el fuego purga recuerdos amorosos.
- «Búsqueda», de Heinrich Knust (75 años, La Reina), un emotivo relato transgeneracional sobre identidad y pertenencia.
«Depuración»: el relato de Rodulfo
Este microcuento del autor venezolano tiene un peso significativo por la fuerza emocional que conjuga, su giro inesperado y exquisita prosa:
«El fuego comenzó subiendo por sus pies… sus piernas eran antorchas… el rostro, quedando arruinado para cualquier recuerdo… ella abrió las ventanas… tomó otra foto de su expololo… y continuó su depuración». (Pueden leer el texto completo aquí).
Un texto breve, poderoso y perturbador, que revela cómo a través del fuego se busca purificar la memoria de recuerdos dolorosos. Esa intensidad lo hace digno de reconocimiento entre los más de 50 000 relatos urbanos concursantes.
Una ciudad hecha microrrelato
La diversidad fue el sello de esta edición: edades desde los 11 hasta los 75 años, historias que vinculan memoria, cotidianidad, futuro, crítica social y fantasía. Para los organizadores, esta pluralidad representa el corazón de Santiago:
- René Muga, Vicepresidente de Asuntos Corporativos de BHP Latinoamérica, valoró la capacidad de estos relatos de “construir Santiago en conjunto”, reconociendo miradas únicas que convergen en una ciudad colectiva y creativa.
- Soledad Camponovo, coordinadora general de Fundación Plagio, subrayó la amplitud del concurso: «La diversidad de esta edición es reveladora. Una niña de 11 años… un hombre de 75… historias que demuestran que la creatividad florece en cada rincón».
- María José Ferrada, miembro del jurado, destacó la mezcla de imaginación, crítica, humor y distancia irónica en los cuentos finalistas, celebrando su entusiasmo y la original manera de “mirar Santiago”.
Un concurso que evoluciona con la ciudad
Desde sus inicios en 2001 —con buzones instalados en estaciones del Metro y más de 2 600 cuentos recibidos—, Santiago en 100 Palabras ha crecido hasta volverse un fenómeno cultural con alcance nacional.
Hoy, los relatos ganadores se publican en gigantografías, afiches en el Metro, postales y, cada dos años, en un libro de bolsillo que se distribuye gratuitamente. Al 2024, el concurso ya había recibido cerca de un millón de cuentos, consolidándose como el certamen más masivo de Chile.
Epílogo
La XXIV versión de Santiago en 100 Palabras volvió a demostrar que una ciudad no bene solo habitarse, también se imagina y se construye con palabras. Entre las voces múltiples emergió con fuerza la del autor venezolano Alfonso Rodulfo, cuyo cuento «Depuración» fue honrado entre los finalistas, un pequeño fuego narrativo que resuena en el corazón urbano.