Madrigueras es la primera antología de cuentos publicada por la casa editorial Entretierras, un proyecto especializado en narrativa fantástica, terror y ciencia ficción nacido en Venezuela de la mano de los editores Marian De Marcos y José Miguel Mota. La colección integra doce cuentos de autores nacionales cuyo estilo particular se amalgama con la intención general de la obra: darle cabida al relato extraordinario a través de plumas, que, aunque diversas, se pronuncian en favor de los monstruos, los seres feéricos, las cofradías… en suma, el mundo invisible.
Todos los relatos que componen esta antología son un puente hacia la maravilla y el horror, pero para cruzarlo es necesario sucumbir a un pacto con la obra, dejar el Realismo, tan cargado del día a día, fuera de órbita y comulgar con «pueblos olvidados y malditos, plagas fantasmales en pleno siglo XXI, cambiaformas y brujas aventajadas por el rencor…», además de una exquisita selección de plumas que recuerdan a los clásicos del género, tanto por su estructura como por su mensaje universal.
Madrigueras: Una antología de imaginación
Todos los cuentos de Madrigueras
- «Cocuyo»: Annya Rivas;
- «Receta»: Liwin Acosta;
- «En el Sena»: Andrea Leal;
- «La danza de tamarindos»: Luis Perdomo;
- «Paniculata»: Natasha Rangel;
- «Una melodía por aquello que ya no es»: Tito Herbonniére;
- «Amar y servir (o de las desventuras de Julián)»: Paola Alzuru;
- «Angelomaquia»: Gian Paolo Bonsignore;
- «Cuerpo de agua»: Jessedith García Cordero;
- «Mecanismos internos»: Edgar A. Ortega;
- «Crepúsculo»: Enza García Arreaza;
- «Fénix»: M. M. j. Miguel.
Madrigueras: doce cuentos de imaginación
Cocuyo: Annya Rivas
El terror es un género magno, dividido en subgéneros diseñados para no dejar a nadie por fuera del disfrute. En este sentido, el caso de «Cocuyo», de Annya Rivas, resulta especial, pues se trata de un cuento de terror íntimo y costumbrista que enarbola una de las temáticas más crueles y tormentosas de la Literatura: los niños perdidos.
La historia está ambientada en La Esperanza, un pueblo maldito que, al mejor estilo del Derry de Stephen King, roba los recuerdos de la gente que se ha ido o que desea irse. Aquí el río come inocentes, pero vale la pena sumergirse en él, así como en el monte, donde los cocuyos cantan al son de la muerte.
Redes de la autora: @annyarivas
Receta: Liwin Acosta
Algunas veces, el terror de un cuento se utiliza para poner de manifiesto una realidad social ineludible: los seres humanos podemos ser capaces de acciones tan terribles como las de los monstruos a quienes tanto tememos, un hecho que esta historia plantea con originalidad y filo.
Todo comienza cuando tres chicos y su abuela —una familia diferente al resto— son asediados por sus vecinos hasta el punto de la tragedia. Escrito con la crudeza propia de una crónica, el autor expresa su relato en forma de horror corporal y magia negra tradicional.
Redes del autor: @li_172628
En el Sena: Andrea Leal
El luto es un tema crucial de toda antología de terror y fantasía oscura que se precie de contener estos géneros. Leer «En el Sena», por ejemplo, te hace percibir la pérdida, la melancolía y el despecho como el motor que hace andar la historia. Sin embargo, la protagonista narra con un cinismo refrescante, al menos, hasta antes del culmen, donde encontramos una dolorosa revelación.
En síntesis, el cuento explora cómo una mujer, atormentada por la memoria de su padre, lleva los restos de este hasta el río Sena sin predecir que iba a ocasionar un evento sobrenatural. Ahora bien, no podemos dejar de lado que el fondo del relato es una carta de amor a los que se han ido.
Redes de la autora: @andreaslealg
La danza de tamarindos: Luis Perdomo
Algunos de los elementos más importantes dentro del terror son el tiempo y la percepción. Por ello, no es de extrañar que en Madrigueras se presente un cuento que los engalane de manera tan deliciosa. «La danza de los tamarindos» toma el terror botánico y sobrenatural y los engarza en una historia sobre la enfermedad, la pérdida, el amor y la familia.
El protagonista es un muchacho que, junto a su hermano, recorre y juega en el patio de su casa de la infancia, donde encuentra un jardín secreto cuya existencia podría salvar la vida de su abuelo desahuciado. Con lo que no contaba el narrador era con que iba a descubrir un espanto más allá de todo lo plausible.
Redes del autor: @luisperdomillo
Paniculata: Natasha Rangel
Si el cuento anterior roza el terror botánico, este lo acaricia y lo envuelve en un abrazo salvaje para recordarnos aquellas historias primigenias sobre cofradías, iniciaciones, inocencia perdida y —como no podría ser de otro modo— nacimiento, muerte y transformación.
La narradora cuenta el sacrificio de su madre para prolongar la historia de su comunidad, una congregación de fieles que vive con el cambio de las estaciones y que tiene reglas estrictas sobre la existencia y el rol que se le asigna a cada miembro. Con gruesas pinceladas de folk horror, es un acierto en la fantasía oscura nacional.
Redes de la autora: @coyotedeventanas
Una melodía por aquello que ya no es: Tito Herbonnière
La beldad de este cuento reside en su forma de describir el encuentro entre dos mundos: uno salvaje, unido a la naturaleza; y el otro, domesticado por una supuesta civilidad que, en el fondo, esconde un talante cruel y egoísta. La narración, en gran medida simbólica, relata la historia de un ser arrancado de su tierra y obligado a pertenecer a otro lugar.
A pesar de su dolor, la protagonista aprende a convivir en su nuevo hogar mientras juega con su perro fiel, se hace amiga de una serpiente gigante y mantiene viva la conexión con su raza a través de la música de su mandolina. No obstante, años después, la sangre y la venganza llegarían para marcar el inicio de otra transformación.
Redes del autor: @titoherbonniere
Amar y servir (o de las desventuras de Julián): Paola Alzuru
En contraste con el resto de la antología, este relato es un parteaguas, dada la mezcla de géneros que maneja. Narra la vida de un joven jesuita que imparte clases en un instituto. Un día, comienza a ver la figura de una vieja alumna, quien se le aparece como un fantasma para protegerlo de un ser terrible que lo persigue.
El cuento combina el terror religioso, la sátira y el humor negro para hilvanar un diálogo sobre la hipocresía de las esferas religiosas y cómo, en muchas ocasiones, sus actos se asemejan muy poco a lo que predican.
Redes de la autora: @alzurupaopebbles
Angelomaquia: Gian Paolo Bonsignore
Como su nombre lo indica, «Angelomaquia» trata sobre una lucha entre ángeles, o, al menos, así es como se presenta en la superficie. En realidad, esta historia de fantasía épica retoma la premisa de la belleza tomada como bondad y la fealdad visita como maldad y la traslada a un reino donde existen mujeres con nombres de colores, monstruos, ángeles guardianes y planos más allá de lo terrenal.
El cuento sigue a tres protagonistas muy diferentes, cuyas vidas se cruzan para cumplir un destino que creían individual, pero que muy tarde entenderían como algo que siempre estuvo escrito para tomar lo mejor de cada uno.
Redes del autor: @gian.paolob
Cuerpo de agua: Jessedith García Cordero
Aquí, el terror, ora sobrenatural, ora psicológico —dependiendo de la interpretación que el lector decida darle en una práctica activa del oficio—, surge de un acto cotidiano. La protagonista trabaja en una galería de arte. Ella misma tiene una gran colección de pinturas e ilustraciones. Un día, descubre un cuadro que le gusta mucho y se lo lleva a su casa.
A partir de entonces, una serie de sucesos invaden su mente y la trasladan a un espacio infernal. Se trata de un cuento corto con una unidad de efecto tan bien lograda que resulta en la aceleración del pulso.
Redes de la autora: @jessedithgc
Mecanismos internos: Edgar A. Ortega
En este cuento, el horror corporal y la ciencia ficción se unen a una narrativa sensible, sostenida por la vida de una niña huérfana que fue adoptada por padres emocionalmente ausentes que solo ven en ella a la doble de alguien a quien alguna vez amaron.
Sin embargo, la verdadera historia se desarrolla años después, cuando la protagonista, tras separarse de sus padres adoptivos y casarse con un hombre tan harto de ser un títere como ella misma, consigue un trabajo particular que pone en riesgo su integridad y su cordura.
Redes del autor: @justfookinquotes
Crepúsculo: Enza García Arreaza
Es evidente que una buena antología de terror no puede estar completa sin una historia de fantasmas hecha y derecha, sobre todo cuando esa historia antepone la melancolía y una tesis sobre la soledad y el análisis del comportamiento de los humanos a un mero relato superficial.
En este caso, el narrador es también el ente sobrenatural, quien, cansado de su larga existencia —aunque sin poder desprenderse de ella— entabla un vínculo con una de las niñas de la casa donde habita, solo para darse cuenta de que ha llegado demasiado tarde.
Redes de la autora: @enzagarciac
Fénix: M. M. j. Miguel
¿De qué otra forma podría terminar una antología de lo imaginario escrita y editada en Venezuela sino con un cuento de terror costumbrista? No es que en este país no se escriban cosas distintas —como habrán notado los lectores—, sino que la presencia de la virgen, las ánimas, los gallos y los cambiaformas aún pesan en las venas de este pueblo.
La última historia de Madrigueras sigue a la joven hija de un gallero fallecido en condiciones poco amables y de una madre desesperada por devolverle a Pablito, su gallo, la gloria, así como un poco de estabilidad financiera para su casa en ruinas. Aquí es donde toman protagonismo las ánimas, quienes no dudan en cobrar su deuda una vez que llega la hora.
Redes del autor: @mmjmiguel_
De lo fantástico en la nueva cultura venezolana
Venezuela siempre ha sido un país atravesado por mitos y leyendas: Los chinamitos, El Silbón, El jinete sin cabeza, La Sayona y La bola de fuego son algunos de los más comunes de antaño. Pero hoy, aún en medio de la selva de concreto y el internet, siguen existieron rincones oscuros donde la magia, los rituales primigenios, los espíritus elementales y los animales —que son en sí mismos un universo fantástico— convergen con el pánico, la paranoia, la maldad y la ignorancia de los hombres.
En este sentido, Madrigueras en un relicario de lo arcano traído a nuestro tiempo, un compendio de saberes etéreos que exalta cada pedacito de imaginación y la convierte en Literatura con ele mayúscula. Esta antología, editada con ahínco y meticulosidad por Entretierras, es un espacio seguro para todos los amantes de lo extraño, de las cosas que «no deberían ser» y que, aun así, se aferran a la existencia, porque los humanos no somos los únicos dueños de este mundo.
Redes de venta y contacto de Entretierras:
Web: www.entretierraseditorial.com
Instagram: @entretierras_ed
Redes de los editores
José Miguel Mota: @mmjmiguel_
Marian De Marcos: @lexicosemantica