Mayra Santos-Febres nació el 26 de febrero de 1966 en Carolina, Puertonove Rico. Estudió Estudios Hispánicos en la Universidad de Puerto Rico y continuó su formación en Cornell University, donde completó estudios de maestría y doctorado. Su entrada en la literatura se produjo a través de la poesía, una experiencia que dejó una consecuencia duradera en su manera de trabajar el ritmo de la prosa. Con el tiempo, ese aprendizaje se extendió hacia la narrativa y encontró uno de sus principales núcleos en la experiencia urbana del Caribe. Santos-Febres ha explicado que le interesa representar esa realidad desde su complejidad cotidiana y construir un lenguaje capaz de conservar su cadencia, alejándose de las imágenes que convierten la región en un espacio exótico para la mirada exterior.
Esa preocupación adquirió nuevas formas a medida que su obra avanzó. Los primeros poemarios establecieron una atención intensa hacia la palabra y la percepción sensorial, mientras los cuentos incorporaron personajes cuyas posibilidades están condicionadas por las jerarquías sociales. Pez de vidrio obtuvo el Premio Letras de Oro en 1994 y amplió la circulación de su narrativa; poco después, «Oso blanco» recibió el Premio Juan Rulfo de cuento. El principal cambio de escala llegó en 2000 con Sirena Selena vestida de pena. La novela reunió la musicalidad desarrollada desde la poesía con una representación del Caribe urbano construida mediante desplazamientos entre Puerto Rico y República Dominicana. Su recepción internacional convirtió aquel libro en el punto desde el cual Santos-Febres ampliaría posteriormente su trabajo hacia la novela histórica y la investigación del archivo.
¿Quién es Mayra Santos-Febres?
Mayra Santos-Febres es una escritora puertorriqueña cuya trayectoria mantiene una relación continua con la docencia universitaria. Desde 1991 ha estado vinculada como profesora con la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras. Actualmente también figura como investigadora principal del Centro de Investigación y Archivo Virtual Afro, proyecto dedicado al estudio de la afrodescendencia y la racialización. Esa actividad académica ha adquirido una presencia cada vez mayor durante su etapa reciente, aunque varias de las preguntas que orientan esa investigación pueden reconocerse desde sus primeros libros.
Su literatura presta especial atención a personajes obligados a negociar su posición dentro de estructuras que distribuyen de manera desigual el reconocimiento y la autoridad. El cuerpo ocupa una función importante en ese proceso porque permite registrar el deseo y también las restricciones que actúan sobre cada personaje. La propia autora ha relacionado esa dimensión con una concepción sensorial de la escritura. Para Santos-Febres, los sentidos constituyen una vía primaria de contacto con la realidad; por ello, la percepción física interviene directamente en la manera en que sus personajes comprenden el espacio que habitan.
Origen y formación de Mayra Santos-Febres
La relación de Santos-Febres con la escritura comenzó durante la infancia. En una entrevista concedida en 2000 a The Barcelona Review, recordó que empezó a escribir alrededor de los cinco años. El asma restringía entonces parte de sus actividades físicas y la escritura se convirtió en una forma de imaginar experiencias que su cuerpo no le permitía realizar. Sus padres eran maestros y la casa familiar estaba rodeada de libros, circunstancia que facilitó una relación temprana con la lectura.
Durante la adolescencia, esa inclinación adquirió una disciplina más definida gracias a Ivonne Sanavitis, una profesora de español a quien Santos-Febres ha reconocido como una figura importante de su formación. La maestra la acostumbró a escribir con regularidad y a revisar los textos, de manera que el juego verbal comenzó a transformarse en una práctica continua. Esa combinación entre el impulso sensorial y el control de la forma seguirá siendo visible en su obra adulta. Así, pues, la intensidad de su lenguaje se sujetó a una atención consciente al ritmo y a la selección de las palabras.
Más adelante estudió en la Universidad de Puerto Rico y prosiguió su formación de posgrado en Cornell University. Una bio-bibliografía publicada por la propia UPR registra allí sus estudios de maestría y doctorado, además de situar en 1991 el comienzo de su carrera docente en el recinto de Río Piedras. La formación académica proporcionó herramientas críticas que convivieron desde entonces con una escritura interesada en la experiencia concreta del Caribe.
La poesía y los primeros libros de Mayra Santos-Febres
Los primeros libros de Santos-Febres pertenecieron a la poesía. Anamú y manigua y El orden escapado aparecieron a comienzos de la década de 1990, después de varios años de escritura y publicaciones dispersas. El orden escapado recibió el Premio Evaristo Ribera Chevremont otorgado por la revista Tríptico, uno de los primeros reconocimientos de su trayectoria. La poesía funcionó durante esta etapa como un espacio de aprendizaje formal y estableció una atención hacia la sonoridad que después pasaría a la narrativa.
La propia autora ha explicado que busca una prosa capaz de reproducir una cadencia asociada con la experiencia caribeña. Esa musicalidad tiene una función estructural porque interviene en la construcción de las voces y determina la velocidad de las escenas. Del mismo modo, permite que la oralidad participe en la caracterización de los personajes sin convertirse en una simple reproducción fonética del habla. La poesía proporcionó así un método que podía trasladarse a formas narrativas más extensas.
Pez de vidrio y el reconocimiento como cuentista
La narrativa breve produjo el primer reconocimiento internacional importante de Santos-Febres. Pez de vidrio obtuvo el Premio Letras de Oro en 1994 y posteriormente apareció publicado por la Universidad de Miami. En 1996, el cuento «Oso blanco» recibió el Premio Juan Rulfo concedido en París. Para entonces, Santos-Febres había construido una narrativa en la que el deseo se encontraba estrechamente relacionado con la posición social de los personajes. El cuerpo permitía conocer el entorno y, al mismo tiempo, hacía visibles las normas que intentaban regular su comportamiento.
Los cuentos ampliaron igualmente el espacio urbano que había comenzado a perfilarse en su poesía. Asimismo, Santos-Febres se interesó por ciudades caribeñas atravesadas por modelos de modernización importados y por experiencias locales que modifican continuamente esos modelos. Según explicó en 2000, esta preocupación por la vida urbana del Caribe constituye una de las continuidades más claras entre sus distintos libros. La narrativa breve le permitió ensayar voces capaces de circular por esos espacios antes de convertir esa movilidad en el principio de una novela.
Sirena Selena vestida de pena: el punto de inflexión
Mondadori publicó Sirena Selena vestida de pena en 2000. La novela sigue a Sirena, un adolescente travesti cuya extraordinaria voz llama la atención de Martha Divine. Ella reconoce las posibilidades profesionales del muchacho y lo prepara para cantar boleros ante un público adinerado. El viaje desde Puerto Rico hacia República Dominicana amplía el conflicto porque cada nuevo espacio exige aprender códigos distintos de representación. La voz de Sirena adquiere así un valor artístico y económico, mientras su presencia altera las expectativas de quienes intentan clasificarla.
El origen del personaje estuvo relacionado con una experiencia concreta de la autora. Santos-Febres trabajó durante un tiempo con ACT-UP Puerto Rico en actividades de prevención del VIH y, durante esas labores, entró en contacto con el ambiente nocturno del Danubio Azul. Las personas que conoció allí proporcionaron experiencias que terminaron alimentando la construcción de Sirena, aunque la autora ha precisado que el personaje surgió de varias historias y carece de un modelo biográfico único. De esta manera, la observación social previa se transformó mediante la ficción antes de entrar en la novela.
Sirena Selena vestida de pena reunió procedimientos que Santos-Febres llevaba años desarrollando. La musicalidad pasó a formar parte de la acción mediante el bolero, mientras el cuerpo se convirtió en un instrumento con el que el personaje negocia su lugar frente a los demás. Asimismo, el desplazamiento entre islas permitió representar un Caribe conectado por circuitos culturales que exceden las fronteras nacionales. La novela alcanzó una amplia circulación internacional y fue finalista del Premio Internacional de Novela Rómulo Gallegos en 2001. A partir de este libro, Santos-Febres entró en una etapa en la que ampliaría su investigación sobre la historia puertorriqueña y comenzaría a trabajar de manera cada vez más directa con figuras recuperadas del pasado.
La consolidación de Mayra Santos-Febres después de Sirena Selena
El reconocimiento de Sirena Selena vestida de pena amplió la circulación de Santos-Febres y le permitió desarrollar con mayor extensión problemas que ya estaban presentes en sus cuentos. Cualquier miércoles soy tuya, publicada en 2003, mantuvo la atención sobre la ciudad y desplazó la acción hacia espacios vinculados con el periodismo y los encuentros sexuales. La movilidad de los personajes sigue determinada por diferencias económicas que condicionan sus posibilidades de actuación. Al mismo tiempo, la convivencia entre poesía y narrativa continuó activa mediante nuevos poemarios y el volumen ensayístico Sobre piel y papel. La diversidad de géneros respondía a una misma necesidad de examinar la experiencia caribeña desde formas distintas.
Esa exploración adquirió una dimensión histórica más definida con Nuestra Señora de la Noche, publicada en 2006 y finalista del Premio Primavera de Novela de ese año. Santos-Febres construyó el libro alrededor de Isabel Luberza Oppenheimer, conocida como Isabel la Negra, una figura puertorriqueña cuya biografía quedó rodeada por versiones populares. La novela sigue su ascenso desde la pobreza hasta una posición de poder económico y observa las decisiones que una mujer negra debe tomar dentro de una sociedad atravesada por jerarquías sociales. El pasado comienza así a ocupar una función nueva en su narrativa: ofrece una estructura concreta para investigar las condiciones que determinan quién puede acceder a la autonomía.
El archivo y la memoria histórica en Fe en disfraz
En 2009 apareció Fe en disfraz, novela que llevó esa relación con la historia hacia el trabajo documental. Fe Verdejo, investigadora venezolana radicada en Estados Unidos, estudia testimonios de mujeres negras sometidas a esclavitud durante el período colonial. A medida que avanza la investigación, los materiales del archivo modifican su relación con el pasado y terminan entrando en contacto con su propia experiencia corporal. La distancia académica se vuelve difícil de conservar porque aquello que Fe estudia pertenece también a una genealogía histórica cuyos efectos continúan actuando sobre el presente. La primera edición de la novela fue publicada por Alfaguara en 2009.
La transformación resulta importante dentro de la trayectoria de Santos-Febres. En los primeros cuentos, el cuerpo permitía conocer las restricciones inmediatas que rodeaban a un personaje; aquí también conserva huellas de procesos históricos que exceden una sola vida. Del mismo modo, el documento adquiere una función narrativa específica. Una declaración conservada en un archivo puede proporcionar información sobre una mujer esclavizada, aunque esa información fue registrada por instituciones que respondían a relaciones de poder determinadas. Santos-Febres convierte esa dificultad en parte del argumento y comienza a desarrollar una pregunta que reaparecerá en su obra reciente: cómo reconstruir una vida cuando las fuentes disponibles fueron producidas por quienes controlaban la posibilidad de registrarla.
Ese mismo año recibió una Guggenheim Fellowship, reconocimiento que acompañó una etapa de creciente proyección internacional.
De La amante de Gardel a la experiencia del huracán María
Santos-Febres regresó a una figura histórica con La amante de Gardel, publicada por Planeta en 2015. La novela imagina la visita de Carlos Gardel a Puerto Rico en 1935 mediante la voz de Micaela Thorné, una mujer negra perteneciente a una genealogía de curanderas. La relación ficticia con el cantante permite seguir la circulación de conocimientos transmitidos entre mujeres y observar las dificultades que enfrentan esos saberes cuando buscan reconocimiento institucional. Asimismo, la música vuelve a adquirir una función decisiva después de Sirena Selena. La voz de Gardel pertenece a una industria cultural en expansión, mientras Micaela conserva conocimientos cuya transmisión ocurre mediante vínculos familiares.
Los huracanes Irma y María introdujeron posteriormente otro cambio en la obra. Huracanada, de 2018, respondió de manera inmediata a la experiencia del desastre, mientras Antes que llegue la luz, publicada por Planeta en 2021, situó su acción en Puerto Rico durante la llegada sucesiva de ambos fenómenos. La novela observa el deterioro de servicios e infraestructuras que parecían garantizar la continuidad de la vida cotidiana. A partir de allí, la vulnerabilidad deja de pertenecer únicamente a un personaje y alcanza a una sociedad completa, obligada a reorganizar sus rutinas mientras descubre la fragilidad de sistemas de los que dependía.
La otra Julia y la obra reciente de Mayra Santos-Febres
La relación entre investigación y escritura adquirió una formulación especialmente personal en La otra Julia, publicada por Vintage Español el 5 de noviembre de 2024. La novela establece un paralelismo entre Julia de Burgos y una escritora contemporánea que ha trabajado sobre su vida. Mientras recorre distintos lugares presentando esa biografía, la narradora intenta comprender también su propia trayectoria. El procedimiento hace que la investigación deje de dirigirse únicamente hacia una figura del pasado y termine modificando a quien investiga.
Santos-Febres ya había trabajado sobre Julia de Burgos en Yo misma fui mi ruta. En La otra Julia, sin embargo, la incorporación de una escritora contemporánea permite examinar las semejanzas que pueden establecerse entre dos autoras afrocaribeñas separadas por varias generaciones. La novela presta atención a las formas en que la vida de Burgos fue narrada después de su muerte y recupera su capacidad de tomar decisiones dentro de circunstancias concretas. De esta manera, la biografía se convierte también en una reflexión sobre las imágenes que la posteridad construye alrededor de una escritora.
Esta vertiente literaria coincide actualmente con una actividad académica cada vez más vinculada con los estudios afrodescendientes. Santos-Febres figura como investigadora principal del Centro de Investigación y Archivo Virtual Afro de la Universidad de Puerto Rico. En 2023, la Fundación Mellon concedió 1,8 millones de dólares para continuar el desarrollo del centro y de un archivo virtual dedicado a la afrodescendencia. La subvención extendió un proyecto anterior y financió investigaciones junto con seminarios y nuevas actividades académicas. Así, el trabajo con archivos que aparece dentro de novelas como Fe en disfraz mantiene también una correspondencia concreta con una labor institucional orientada a recuperar materiales históricos poco estudiados.
Libros más importantes de Mayra Santos-Febres
Nuestra Señora de la Noche — Mayra Santos-Febres (2006)
Nuestra Señora de la Noche utiliza la figura de Isabel Luberza Oppenheimer para reconstruir una trayectoria marcada por la movilidad social. Santos-Febres sigue las decisiones mediante las cuales Isabel modifica su posición económica y aprende a utilizar las reglas de una sociedad que limita sus posibilidades desde la infancia. El libro fue finalista del Premio Primavera de Novela en 2006 y consolidó el desplazamiento de la autora hacia ficciones apoyadas en personajes históricos.
La construcción de interioridad constituye uno de sus procedimientos principales. La figura pública de Isabel había circulado mediante relatos que podían reducirla a su condición de empresaria de un prostíbulo. La novela reconstruye los cálculos y experiencias que acompañan su ascenso, de modo que cada cambio económico modifica también la relación que mantiene con quienes la rodean. Santos-Febres utiliza así una biografía parcialmente documentada para examinar las posibilidades disponibles para una mujer negra dentro de un orden social concreto.
Fe en disfraz — Mayra Santos-Febres (2009)
Fe en disfraz sitúa el archivo en el centro de la experiencia narrativa. Su protagonista estudia testimonios de mujeres esclavizadas y descubre que los documentos conservan información imprescindible al mismo tiempo que reproducen las condiciones institucionales bajo las cuales aquellas vidas fueron registradas. El pasado llega por ello de manera fragmentaria y obliga a la investigadora a reconocer los límites de sus propias herramientas.
Santos-Febres intensifica ese conflicto al relacionar el trabajo académico con la experiencia física de Fe. El conocimiento histórico adquiere consecuencias personales y reduce la distancia entre investigadora y objeto de estudio. El procedimiento permite comprender una evolución central de su obra: el cuerpo, presente desde sus primeros cuentos como espacio de percepción, se convierte también en un lugar en el que persisten las consecuencias de una historia colectiva.
La otra Julia — Mayra Santos-Febres (2024)
La otra Julia recupera a Julia de Burgos desde una estructura en la que biografía y experiencia contemporánea avanzan de manera paralela. La escritora que investiga a Burgos descubre correspondencias con su propia vida y comienza a revisar las interpretaciones heredadas sobre la poeta. El libro traslada así el problema del archivo hacia una figura cuya imagen pública ha sido construida por numerosas biografías y relatos posteriores.
El paralelismo entre ambas escritoras permite analizar también quién controla la narración de una vida. Santos-Febres presta atención a las decisiones de Burgos y evita que su trayectoria quede organizada únicamente alrededor de su muerte. Asimismo, la narradora contemporánea comprende que interpretar otra biografía modifica las preguntas que formula sobre la propia. La investigación se convierte de este modo en una relación entre generaciones y prolonga, desde una perspectiva nueva, la preocupación por la memoria que atraviesa buena parte de la obra de Santos-Febres.
¿Qué caracteriza la obra de Mayra Santos-Febres?
La literatura de Santos-Febres concede al cuerpo una función constante de conocimiento. Desde los primeros cuentos, sus personajes comprenden mediante él el deseo y las restricciones impuestas por su entorno. Con el desarrollo de la obra, esa dimensión incorpora también la historia. Fe en disfraz relaciona la experiencia corporal con documentos de la esclavitud, mientras Nuestra Señora de la Noche reconstruye las condiciones que determinan la movilidad de una mujer negra en el Puerto Rico del siglo XX.
Asimismo, su escritura mantiene una atención particular hacia las voces que llegan al presente mediante registros incompletos. El archivo proporciona información, pero obliga a preguntarse quién produjo cada documento y qué experiencias quedaron fuera de él. Esa preocupación literaria encuentra actualmente una prolongación institucional en el Centro de Investigación y Archivo Virtual Afro que Santos-Febres dirige en la Universidad de Puerto Rico.
Actualmente, Santos-Febres combina la escritura con la docencia y la investigación en la Universidad de Puerto Rico. Su trabajo académico se concentra especialmente en la afrodescendencia y en la recuperación de materiales históricos mediante el Centro de Investigación y Archivo Virtual Afro, del que es investigadora principal. Esa actividad se desarrolla en paralelo con una obra literaria que ha continuado incorporando figuras históricas y materiales biográficos, como ocurre en La otra Julia, publicada en 2024.