Poemas a la amistad, la vida y la felicidad para niños y jóvenes

Tiempo de lectura: 6 minutos
Poemas a la amistad

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La amistad permite leer los vínculos humanos desde sus gestos más sencillos y suele ser motivo principal para muchos poetas. En el afecto compartido, la palabra poética hallauna forma cercana de dar sentido a la compañía de los seres que estimamos. Así, cada verso puede convertirse en una experiencia de lectura capaz de despertar una mirada más sensible hacia quienes nos rodean.

En la obra de Juan Ortiz, la amistad aparece como una presencia cercana a la vida diaria y útil para enseñar desde la sensibilidad. Su libro El jardín de los versos felices ofrece un camino valioso para trabajar la lectura, relacionar los afectos con la pedagogía y abrir paso a los textos poéticos que se presentan a continuación.

Poemas a la amistad, la vida y la felicidad

La amistad, bastón de los días (por Juan Ortiz)

(Octavillas)

La amistad es el bastón,
un soporte para andar
en esta vida de pesar,
de pruebas y dolor.
El amigo es apoyo, guía,
columna fundacional
que hace llevadero el mal,
es bastión de los días.

Al amigo le debemos
la sonrisa que visita
al morir la margarita
y perecer los azulejos.
Amistad, sí, el bastón,
si la hallas, apréciala bien,
pues un amigo es el amén
que cura el mal de un corazón.

La felicidad se vive (por Juan Ortiz)

(Redondillas)

La felicidad se vive
día a día en cada cosa,
está en la casa, en la rosa,
en quien regala y quien recibe.

Sé feliz con lo que tienes,
con tu perro, tus zapatos,
al ver volando a los patos,
al ver jugar a los nenes.

Sé feliz, de corazón,
porque la vida es un ratico,
sé feliz como un monito
cantando una canción.

Mi mejor amigo (por Juan Ortiz)

(Décimas)

Mi mejor amigo es fiel,
no se burla, ni me humilla,
se ríe conmigo, me da la silla,
y me invita pan con miel.
Sé que puedo confiar en él,
cualquier secreto yo le digo,
sabe también contar conmigo,
pues de eso trata la amistad,
entre nosotros hay lealtad,
adonde él va, yo le sigo.

Mi mejor amigo está allí,
a cada rato, cada instante,
es luz que alumbra centellante
cuando me siento solo aquí.
Y es que este afecto es así,
un sol que brilla donde sea,
y que la cara colorea
con sonrisas y alegría;
qué triste el mundo sería
sin la amistad y su bandera.

La guitarra de Martín (por Juan Ortiz)

(Redondillas)

La guitarra de Martín
suena lindo y es marrón,
en ella él toca una canción
bella del inicio al fin.

Yo le escucho muy atento,
cada cuerda es una voz,
a ella nunca le da tos,
qué perfecto ese instrumento.

La guitarra de Martín
también se duerme la siesta,
él la guarda en una cesta
cómoda como un cojín.

La amistad es un tesoro (por Juan Ortiz)

(Décimas)

La amistad es un tesoro
que un hada escondió en el mar,
y aquel que lo puede hallar
sabe que vale más que el oro.
Con la amistad el corazón decoro
de bellos hilos de plata,
de rubíes escarlata,
de diamantes, perlas finas,
de azules aves que trinan
melodías que me rescatan.

La amistad vale más que el mundo
en donde ella se consigue,
y aunque buscarla fatigue,
hallarla da gozo profundo.
Cambia su rabia el iracundo,
el violento se hace manso,
y es que el amigo es un remanso
que da luz a nuestra vida,
por eso el sabio le cuida,
porque halla en él el descanso.

Cuidemos la amistad (por Juan Ortiz)

(Décimas)

Cuidemos la amistad,
valoremos al amigo,
el ser que anda contigo
y te entrega su hermandad.
Se acrecienta la bondad,
la existencia se hace plena,
el amigo el alma llena
de conversas y de juegos,
a un lado queda el ego,
y a otro lado van las penas.

Cuidemos la amistad,
que no es fácil conseguirla,
aprendamos a vivirla
con respeto y sin maldad.
Si le cuidas de verdad,
gozará tu corazón,
cantarás una canción,
bailarás al mediodía,
la paz no será tardía,
vivirás de son en son.

La amistad no es para todos (por Juan Ortiz)

(Décimas)

La amistad no es para todos,
aunque ella así lo quiere,
pues hay quien viene y hiere
y la hunde entre los lodos.
Como ves, no son los modos,
así no se debe actuar,
mas algunos hacen mal
ensuciando lo bien hecho,
y transforman en desecho
lo que deberían amar.

No seas tú de aquellos seres
que maltratan el cariño,
cuida siempre, como un niño,
la amistad de quienes quieres.
Y si alguna vez sintieres
que se daña el bello lazo,
ve tú y dale un fuerte abrazo
a tu amigo, sin preguntas,
que con ello muy bien juntas
la hermandad, brazo con brazo.

La felicidad está allí (por Juan Ortiz)

(Décimas)

La felicidad está allí,
en el patio de la casa,
en el niño que ríe y pasa,
en la abuela que te ama a ti.
Está en la mesa, el techo, aquí,
cerquita de lo común,
y si no lo ves aún,
entonces andas descuidado,
vuelve al centro, deja a un lado
lo que te evita ser «tú».

Respira hondo en la mañana,
al mediodía, y en la noche,
caminando o en el coche,
hazlo bien, como la rana.
Quien lo entiende, siempre gana,
pues comprende que en la esencia
se halla todo, complacencia,
paz, amor, simple sosiego,
allí no hay cabida al ego,
allí el mal es una ausencia.

Sé feliz, no importa qué (por Juan Ortiz)

(Décimas)

Sé feliz, no importa qué,
sonríe ahora mientras trabajas,
alégrate si subes, si bajas,
o cuando tomas el té.
No dejes para después
la sonrisa que hoy tú puedes,
así estés entre paredes,
hazlo ahora, por ti mismo,
es un acto de optimismo,
un cantar porque sucedes.

Sé feliz, no importa el cuándo,
pues nos vamos sin saberlo,
«Soy feliz solo por serlo»,
mira al sol, dilo cantando.
Puedes hacerlo rezando,
dando a Dios gracias por ser,
porque naciste y puedes ver,
este es tu instante de alegría,
date hoy, date este día,
lo mereces, cien por cien.

Feliz es quien sigue en pie (por Juan Ortiz)

(Décimas)

Feliz es quien sigue en pie
luego de caer al piso,
aquel que simplemente quiso
recuperarse del traspié.
Feliz porque entre muchos fue
el que valiente eligió seguir,
levantarse, fuerte, y fluir
con el río de la vida
sin importar la gran herida,
le dio valor al existir.

Feliz es quien ríe en la sombra,
aunque el mundo se esté rompiendo,
y feliz continúa siendo
porque lo simple aún le asombra.
Feliz porque a todo nombra
con buen ánimo, sincero,
porque no anda poniendo peros,
más bien prosigue y trabaja duro,
no ve grande ningún muro,
y no teme al mar más fiero.

Felicidad, no te vayas (por Juan Ortiz)

(Décimas)

Felicidad, quédate en casa,
no te vayas de mí, te pido,
que, aunque a veces me descuido,
yo te aprecio, cálida braza.
Quédate aquí, entre las tazas
de café con familiares,
en la sala, los altares,
entre amigos, mis querencias,
pon muy lejos las ausencias,
que sean buenos los azares.

Felicidad, no te me vayas,
que es muy corta la existencia,
preséntate en cada vivencia,
hazme valorar lo que callas.
En los árboles de bayas
del frente de la casa mía
quiero tenerte cual poesía
decorando los rincones,
rebosando en los balcones,
llenando todo de alegría.

La amistad (por Juan Ortiz)

(Redondillas)

La amistad es una nave
que te ayuda a navegar,
un diamante como el mar
que en el pecho no te cabe.

La amistad es compañía,
es silencio, es caminar,
compartir, también cantar
de tristezas y alegrías.

Amistad es ser sinceros,
ayudar cuando se puede,
el amigo es quien se quede
cuando todos ponen «peros».

La felicidad (por Juan Ortiz)

(Redondillas)

Felicidad es un papel
y crayones de colores,
es un parque donde hay flores,
chocolates, también miel.

Felicidad es ayudar
a todo el que necesita,
dar la mano a la viejecita
cuando la calle va a cruzar.

Felicidad es compartir,
dar un pan con alegría
al niño que no tenía
y luego verlo sonreír.

Al saxofón (por Juan Ortiz)

(Décima)

Entre los viento madera
es el señor de las voces,
de las agudas, precoces,
va hasta las graves que él quiera.
Su sonido es de salmuera,
es voz suave que da calma,
que recorre palma a palma
el cuerpo hasta el corazón,
sí que es noble el saxofón,
pues canta hablándole al alma.

A mi guitarra (por Juan Ortiz)

(Décima)

Visitando al bronce suave
de tus cuerdas coralinas
alegrías repentinas
llenan la dorada clave.
Tu cuerpo madero es nave
de una emoción profunda,
el aire de bien se inunda,
de acordes claros del alma,
te recito palma a palma,
eres flor de amor fecunda.

Comer (por Juan Ortiz)

(Redondillas)

Comer es algo muy rico,
me gusta comer muy sano,
papas, legumbres, granos,
y moles con picantico.

Tamales como a diario,
pico de gallo, empanadas,
fajitas con enchiladas
de las que prepara Mario.

No puede faltar pozole,
tampoco la quesadilla,
comidas de maravilla
que amo como al atole.

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