Poemas a la familia para leer y enseñar acerca al lector a uno de los temas más cercanos de la poesía: el hogar. En estos textos, la familia puede verse como un refugio, y también como la raíz que sostiene a la sociedad.
En la obra de Juan Ortiz, estos vínculos se muestran con un lenguaje claro, pensado para acompañar la lectura y favorecer el aprendizaje. Su libro El jardín de los versos felices ofrece un camino útil para trabajar la pedagogía a través del poema y abrir paso a los textos que se presentan a continuación.
La casa (por Juan Ortiz)
(Redondillas)
Mi casa es de color blanco,
tiene puertas y ventanas,
le da el sol en las mañanas
y enfrente tiene un banco.Allí vivo con mi hermano,
mis padres y mi abuela,
una gallina que no vuela
y un perro que lame mi mano.Atrás de casa viven mis tíos,
un parque me queda al lado,
allí juego y como helado
junto a los amigos míos.Los cuentos del abuelo (por Juan Ortiz)
(Redondillas)
Con los cuentos del abuelo
yo me voy a las estrellas,
juego y nado con ballenas
y en el cielo abierto vuelo.Él me cuenta de elefantes
con orejas coloradas
ayudados por las hadas
en lugares muy distantes.También habla de un tesoro
enterrado allá en la sala,
que no se saca con pala
y que cuida nuestro loro.Mi hermano mayor (por Juan Ortiz)
(Redondillas)
Mi hermano mayor me cuida
en la escuela y en la calle,
donde sea que me halle
está él, no me descuida.Él me enseña a estar atento,
no confiar en los extraños,
porque pueden hacer daño,
es mi guía todo el tiempo.Hermano mayor, te digo:
gracias por cuidar de mí,
yo puedo confiar en ti
y me agrada estar contigo.La casita de Pedro (por Juan Ortiz)
(Redondillas)
Pedro iba a su casita
en la orilla de la mar,
era chica pa habitar,
aunque era muy bonita.Él la hizo con madera
que se consiguió en la playa,
y la decoró con bayas
y unas diminutas piedras.En la casita habitaban
sus juguetes más queridos,
es su sitio preferido,
allí juega, vive y canta.Ayer leí Caperucita (por Juan Ortiz)
(Redondillas)
Ayer leí Caperucita,
ay, qué cuento tan genial,
se aprende del bien, del mal,
en esta vida bonita.Del lobo debo cuidarme,
de extraños con malas mañas,
de aquel que se viene y daña,
porque cuidarme es amarme.No debo salir solito,
sino que con un adulto,
pues el mal anda oculto
asechando a lo bonito.El barco de mi papá (por Juan Ortiz)
(Redondillas)
El barco de mi papá
navega mares y ríos,
él se monta con mis tíos,
conmigo y con mi mamá.Allí juntos viajamos
a las islas desconocidas,
hasta las naves hundidas
y con estrellas nos guiamos.Las ballenas nos saludan,
los delfines, peces vela,
el ave que pasa y vuela,
y moluscos que se mudan.El espejo de mi casa (por Juan Ortiz)
(Redondillas)
El espejo de mi casa
me refleja siempre a mí,
si lo veo estoy allí,
¡sí que asombra lo que pasa!Muevo un brazo, allá se mueve,
miro a un lado, allá también,
sí que me conoce bien,
ese espejo me conmueve.Si me visto de naranja,
o de rayas blanco y verde,
ningún detalle se pierde
el espejo, ni una franja.La familia (por Juan Ortiz)
(Redondillas)
La familia es un regalo
que nos manda Dios del cielo,
está la abuela, está el abuelo,
que protegen de lo malo.Están papá y mi hermano,
mami, los primos, la tía,
con ellos sobra alegría,
siempre me tienden la mano.Familia son las mascotas,
los perros, también los gatos
y aunque anden sin zapatos,
son seres que el alma tocan.Los abuelos (por Juan Ortiz)
(Redondillas)
Los abuelos son la alegría
que endulza nuestra infancia,
sea aquí o sea en Francia,
son la luz del día a día.El abuelo sabe poesía,
me enseña guitarra y piano,
también ayuda a mi hermano
a aprender geografía.La abuela nos cuenta historias,
nos lleva pan calentito,
sabe cantar bonito
y le gustan las zanahorias.La familia, mi querencia (por Juan Ortiz)
(Décima)
Nexo fuerte de hilos puros
que une por siempre a los hombres,
cobijando así sus nombres
bajo indestructibles muros.
Ni maldades ni conjuros
pueden dañar su esencia,
ella es vital presencia,
núcleo de la sociedad,
bastión de la humanidad:
la familia, mi querencia.