¿Por qué Jinshi tiene éxito donde Jacks fracasa?: la dicotomía del protagonista masculino

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¿Por qué Jinshi tiene éxito donde Jacks fracasa?: la dicotomía del protagonista masculino

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No cabe duda de que «Los diarios de la boticaria», de Natsu Hyūga, y «Érase una vez un corazón roto», de Stephanie Garber, son obras que no podrían parecer más desiguales: uno es un drama histórico, el otro, una fantasía juvenil de corte romántico. Sin embargo, sus respectivos protagonistas masculinos comparten varios puntos en común, lo que los hace comparables desde el punto de vista narrativo.

Jinshi y Jacks se han robado el corazón de millones de lectores a lo largo de estos últimos años, y no es para menos. Ambos jóvenes resultan atractivos para su correspondiente público, pero, ¿por qué será que, a pesar de todo, hay solo uno de ellos cuya construcción sobresale por encima del otro? Veamos primero sus puntos comunes: 

Una belleza sobrenatural

Una de las mayores cualidades de estas historias de romance es la estética. Jinshi y Jacks son jóvenes que poseen una belleza casi sobrehumana. Para ellos, esto es una ventaja, pero también un punto de conflicto, dependiendo de las circunstancias. Su hermosura hace que el reino entero se rinda a sus pies; no obstante, los aleja de construir vínculos más profundos. A pesar de todo, este hecho los tiene sin cuidado, al menos, hasta que aparece Ella.

La ostentación del poder

Ninguno de estos protagonistas masculinos es el más poderoso de su universo, pero ambos ostentan un poder que está por encima de su objeto de deseo y la mayor parte del elenco. Aquí, su agencia importa porque Jinshi y Jacks se valen de ella para manipular información, narrativas y percepciones sobre sí mismo y su entorno.

Él cayó primero y cayó más fuerte

Al conocer a la protagonista femenina de sus respectivas obras, tanto Jinshi como Jacks llegan a la conclusión de que usarán a estas mujeres como herramientas para conseguir sus propios fines. Las ambiciones de Jinshi son políticas, mientras que las de Jacks están relacionadas con una profecía que podría cambiar el curso de su historia.

Sin embargo, mientras más tiempo pasan con Maomao y Evangeline, respectivamente, más cuenta se dan de que ellas les despiertan sentimientos de los que no pueden escapar. En este punto, cabe aclarar que ni Jinshi ni Jacks deben ceder ante estos deseos: hacerlo no solo pondrían en riesgo su misión, sino que sería contraproducente para la propia chica. Aun así, ninguno es capaz de alejarse.

Por qué Jinshi sí y Jacks no

Es justo aquí donde la comparación entre los dos protagonistas se fragmenta, donde cada uno toma un rumbo diferente en el trato hacia su interés amoroso. Pese a que tanto Jinshi como Jacks caen perdidamente enamorados de Maomao y Evangeline, la forma en que se vinculan con cada una es muy diferente, lo que afecta la construcción de estas relaciones y la futura resolución de los vínculos.

Para explicarme con mayor asertividad, debo recurrir a puntos clave de las tramas, por lo que he aquí una alerta de spoilers.

Jacks y Evangeline

Contexto

«Érase una vez un corazón roto» comienza cuando Evangeline Fox, una chica huérfana que trabaja en la tienda de curiosidades de su difunto padre, se entera de que su novio, con quien pensaba que iba en serio, se compromete con su hermanastra Marisol sin ofrecerle a la protagonista ningún tipo de explicación. Para Evangeline, la situación es muy clara: su novio fue hechizado.

Decidida, corre hacia el templo del Príncipe de Corazones, un destino. Desde que Jacks ve a Evangeline, queda cautivado por ella sin saber muy bien por qué. Sin embargo, se esfuerza por bloquear toda emoción, pues sabe lo que podría ocurrir.

Hace mucho tiempo, el porvenir amoroso de Jacks quedó marcado por la maldición de una bruja. Según su leyenda, Jacks está destinado a matar con su beso a toda mujer a la que ame. La única inmune a esta maldición es su verdadero amor, a quien Jacks cree haber encontrado en Donatella («Caraval»).

La forma en que Jacks se vincula con Evangeline

Evangeline no es la típica protagonista de Romantasy: no es físicamente fuerte, no sabe pelear y no pretende ser la más inteligente: es una joven que, al haberlo perdido todo, solo desea que la amen y le ofrezcan un lugar seguro, un final feliz. Sin embargo, Jacks sabe que ella es más de lo que parece: es la llave que puede encontrar las piedras y abrir el arco Valory.

Cabe destacar que Jacks es un villano, y que se comporta como tal. ¿El problema?: el problema es que también funge como el protagonista del que deberíamos enamorarnos. No obstante, Jacks manipula, extorsiona, maltrata, humilla, confunde y hiere a Evangeline durante casi toda la trilogía.

Si la autora no romantizara estas actitudes, podríamos hablar de las simples acciones de un villano, ¡pero no es así! El comportamiento de Jacks se justifica reiteradamente a causa de sus traumas —que sí, son reales, pero no alcanza para dejarle pasar cada una de sus infracciones—. Asimismo, no hay suficientes momentos de reparación emocional entre los protagonistas como para establecer el amor.

La relación entre Jacks y Evangeline es emocionante, pero superficial. Él jamás se abre con ella, y solo se muestra vulnerable cuando hay magia de por medio actuando. Muchos argumentarán todas las veces que el destino salvó a la llave, pero él no hubiera tenido que intervenir si no hubiera manipulado a Scarlett y Donatella para que enviaran a Evangeline como embajadora a Valorfell en un inicio.

Jacks no es un villano trágico, es la prueba literaria de que solemos perdonar los agravios cuando estos provienen de la belleza, el carisma y el misterio.

Jinshi y Maomao

Contexto

Al principio de la obra, Maomao cuenta que ella era boticaria en el distrito rojo, y que fue secuestrada para ir a trabajar como sirvienta al palacio interior, donde viven el emperador y sus concubinas. Allí, conoce a Jinshi, un hermoso eunuco que funge como administrador del palacio. Poco después, este joven recurre a ella tras un incidente con un polvo venenoso. Al principio, Jinshi piensa en Maomao como un juguete, alguien con quien se puede divertir y a quien, al mismo tiempo, puede utilizar para conseguir información.

Sin embargo, no pasa mucho antes de que Jinshi comience a mostrar un favoritismo real por la boticaria más allá de sus propios intereses: la apoya con materiales, le hace favores que no tendría por qué hacer dada su posición, abre el camino para que los demás noten lo brillante y útil que es ella, se interesa en lo que piensa y siente, la protege… ¿Tengo que seguir?

La forma en que Jacks se vincula con Evangeline

A lo largo de la obra, Jinshi y Maomao se ven envueltos en sucesos que los unen más allá de una simple atracción física: existe una genuina preocupación por el bienestar del otro, porque esté a salvo. De igual manera, aunque hay cierta conducta sadomasoquista por parte de Jinshi que podría ser censurable, esto parece gustarle a Maomao, quien, por definición, se ve atraída por los efectos de los venenos.

Por otro lado, Jinshi y Maomao siempre se comunican desde el respeto. Si bien es cierto que en un primer momento ella lo evade por ser un eunuco, porque no quiere problemas con la realeza y por un sano instinto de autoconservación, cuando se entera de la rana imperial (los entendidos comprenderán), su relación se vuelve más recíproca y se desarrolla de manera firme.

¿Por qué Jinshi tiene éxito donde Jacks fracasa?

En síntesis, Jinshi tiene éxito porque su relación con la protagonista va más allá de la atracción física: Jinshi valora, admira y ama a Maomao por quién es ella, y no tiene empacho en demostrarlo con acciones concretas a pesar de su rango, mientras que Jacks, casi hasta el final del tercer libro, se caracteriza por ser evitativo, egoísta y cruel (ya sabemos que retrocedió el tiempo para evitar la muerte de Eva, pero fue él mismo quien la puso en esa situación de peligro).

Si lo miramos a posteriori, es mucho más fácil entender que la mayoría de los lectores a quienes nos emocionaron las interacciones entre Jacks y Evangeline, lo hicieron por la tensión física que había entre ellos y las descripciones de ambos personajes, más que por una construcción coherente de su romance.

En cambio, cada vez que nos emocionamos por un acercamiento entre Jinshi y Maomao, este sentimiento proviene de un proceso de conocimiento, cercanía, apoyo constante y un afecto que se convierte en amor a fuego lento.

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