En el mapa intelectual venezolano del siglo XXI, Sor Elena Salazar se ubica como una de las voces más constantes en la investigación literaria y filológica. Su trayectoria combina la rigurosidad académica con una vocación de docencia que se proyectó durante décadas en la Universidad de Oriente, donde ejerció como profesora titular en áreas de literatura venezolana, latinoamericana, lingüística y artes escénicas. Su perfil refleja la unión entre estudio crítico y compromiso con la historia cultural de su región natal, la Isla de Margarita, a la que ha dedicado parte de sus crónicas y proyectos de investigación.
Doctora en Filología Hispánica por la Universidad de Oviedo, Salazar ha publicado ensayos, capítulos de libros y artículos que la sitúan en el debate internacional sobre la narrativa y la dramaturgia venezolana. Su obra Lope de Aguirre de la crónica a la dramaturgia (2012, reeditada en 2024) y sus múltiples participaciones en congresos internacionales evidencian un pensamiento articulado en torno a la relación entre historia, literatura y representación simbólica.
Más recientemente, con la publicación en la revista Entreletras del artículo “El Encuentro del español Pablo Carrera y del patriota Francisco Machuca…: ¿Primer texto histórico dramático en el teatro venezolano?” (2024), reafirma su papel como investigadora orientada a rescatar textos fundacionales y a revisar críticamente las raíces de la dramaturgia venezolana.
Orígenes y formación
Nacida en la Isla de Margarita en 1956, Sor Elena Salazar se formó en un contexto de cambios políticos y culturales en Venezuela. Su acercamiento temprano a la lectura y a la escritura la condujo a estudios de Letras en la Universidad Central de Venezuela, donde obtuvo la licenciatura en 1982. Posteriormente ingresó al Instituto Pedagógico de Caracas, alcanzando el profesorado en Literatura y Lengua Castellana en 1989, lo que le permitió proyectarse hacia la docencia universitaria.
La búsqueda de un marco teórico más amplio la llevó a realizar una maestría en Literatura Latinoamericana en la Universidad Simón Bolívar (1994). Con esa base, consolidó su formación con el doctorado en Filología Hispánica en la Universidad de Oviedo, España (2009), con una investigación que vinculó la figura de Lope de Aguirre con la dramaturgia contemporánea.
Este recorrido académico fue enriquecido con becas de la OEA y del Gobierno de España, que le permitieron cursar estudios en Madrid sobre literatura española, y con numerosos talleres de mejoramiento docente que fortalecieron su perfil universitario.
Carrera académica
La mayor parte de su vida profesional se desarrolló en la Universidad de Oriente, Núcleo Nueva Esparta, donde alcanzó la categoría de profesora titular antes de su jubilación. Allí impartió cursos de Lingüística, Literatura Venezolana, Literatura Latinoamericana y Artes Escénicas, formando generaciones de estudiantes en el análisis crítico de textos y en la valoración del patrimonio cultural.
Su actividad no se limitó a la docencia, ya que también asumió responsabilidades administrativas y de coordinación académica. Destaca su rol como directora administrativa de la Asociación de Historiadores y Escritores de Nueva Esparta (AHENE) y como directora académica de la Unidad Educativa Nueva Cádiz, donde extendió su influencia a proyectos de gestión educativa y preservación cultural.
Experiencias en otras instituciones
Su carrera incluyó también labores en instituciones de distinta naturaleza. Dictó cursos en el Instituto Universitario Pedagógico de Caracas, en la Universidad Nacional Abierta y en la Escuela Nacional de Artes Escénicas César Rengifo del Consejo Nacional de la Cultura. Su trabajo en Los Teques y en Caracas, antes de radicarse definitivamente en Margarita, le permitió establecer vínculos con el teatro y con los estudios de comunicación, áreas que luego se reflejarían en sus investigaciones sobre dramaturgia.
Producción intelectual
Libros y ensayos
El nombre de Sor Elena Salazar aparece ligado a títulos significativos dentro de la crítica literaria venezolana. En Las máscaras de lo universal en Gallegos y Ayala Michelena (2006), publicada por Monte Ávila Editores, exploró la tensión entre lo nacional y lo universal en la narrativa venezolana.
EnLope de Aguirre de la crónica a la dramaturgia (2012, Universidad de Oviedo; reeditado en Perú en 2024), examinó la representación del conquistador rebelde desde la crónica hasta el teatro contemporáneo, trazando una lectura novedosa que vincula la historiografía con la construcción de mitos literarios.
Otros títulos, como Notas para un análisis de la revista Actualidades (Premio Jesús Manuel Subero, 1982/1991), revelan su interés por rescatar la prensa y los documentos históricos como fuentes de investigación. A estos se suman crónicas como José Asunción Hernández Boadas, el último romántico de San Juan Bautista (2014) —homenaje a la figura de su padre—, donde recupera figuras locales desde una mirada histórica y literaria.
Artículos y capítulos
Sus artículos han circulado en revistas académicas y en antologías de referencia, como la Antología del Teatro Venezolano Contemporáneo (Fondo de Cultura Económica, 1992). Ha publicado en revistas especializadas como Revista de Literatura Hispanoamericana y en diccionarios de dramaturgia y literatura hispánica, aportando entradas de autoría reconocida.
Entre sus contribuciones recientes, sobresale el artículo en Entreletras (2024), donde analiza un texto poco conocido atribuido a Gaspar Marcano y José Jesús Guevara: El Encuentro del español Pablo Carrera y del patriota Francisco Machuca. La investigadora lo propone como el primer drama histórico venezolano, escrito en el contexto de la batalla de Matasiete (1817), lo que adelanta en varias décadas la aparición de Venezuela Heroica de Eduardo Blanco.

Relatos y crónicas
Además de su producción académica, ha incursionado en el relato breve. Su texto «Una diáspora que galopa como bestia sin frenos» fue finalista en el concurso Juan Martín Sauras (España, 2018), lo que demuestra su versatilidad para abordar tanto la crítica literaria como la creación. De igual manera, mantiene presencia en la prensa regional con crónicas mensuales en La Hora On Line, donde reflexiona sobre historia, identidad y cultura margariteña.
Reconocimientos y distinciones
El trabajo de Sor Elena Salazar ha sido reconocido con condecoraciones que subrayan su aporte a la investigación y a la docencia. Ha recibido la Orden Luisa Cáceres de Arismendi (Única Clase), la Orden Andrés Bello (Segunda Clase) de la Compañía Nacional de Teatro, la Orden Petronila de Mata y la Orden Ángel Félix Gómez. En 2020 fue nombrada Hija Ilustre de La Asunción, honor que la vincula directamente con la historia cultural de su ciudad natal.
Estas distinciones reconocen su desempeño académico y su labor en la difusión y preservación de la memoria cultural de Nueva Esparta, convirtiéndola en referente regional y nacional.
Proyectos e investigaciones en curso
En paralelo a su jubilación universitaria, Salazar continúa activa en proyectos de gran envergadura. Coordina el Diccionario Enciclopédico de Historiadores y Escritores del Estado Nueva Esparta (DEHENE), iniciativa destinada a recopilar información biográfica y bibliográfica de autores e investigadores de la región.
Desarrolla también una investigación sobre la dramaturgia de Rómulo Gallegos, en colaboración con el CELARG y el FONACIT, además de un proyecto histórico dedicado a Santa Isabel, en el municipio Arismendi de Nueva Esparta. Estas iniciativas ratifican su compromiso con la investigación aplicada y con la construcción de memoria histórica local.
Participación en congresos internacionales
La trayectoria de Sor Elena Salazar se proyecta más allá de las fronteras nacionales. Ha presentado ponencias en congresos del Instituto Internacional de Literatura Iberoamericana (IILI) en Washington, en encuentros de ALDEEU en Ithaca, y en congresos de hispanistas en Brasil. Sus intervenciones han girado en torno a la figura de Lope de Aguirre, la crisis y modernidad en la dramaturgia venezolana y la representación literaria de episodios históricos.
Su participación internacional refuerza la relevancia de sus investigaciones, que dialogan con debates académicos globales y aportan una perspectiva venezolana en torno a la relación entre literatura, historia y teatro.
Legado y proyección
La obra de Sor Elena Salazar puede leerse como un puente entre el análisis académico riguroso y la difusión cultural. Su labor docente formó generaciones de estudiantes que hoy continúan en la investigación y en la creación literaria. Sus publicaciones rescatan tanto autores consagrados como textos casi olvidados, aportando nuevas lecturas a la tradición literaria venezolana.
El artículo de 2024 en Entreletras simboliza esta vocación: traer a la luz un texto dramático del siglo XIX para replantear los orígenes del teatro histórico en Venezuela. Esa búsqueda de antecedentes, sumada a sus proyectos de investigación, convierte a Salazar en una referencia indispensable para quienes estudian la dramaturgia y la narrativa venezolana desde una perspectiva crítica y documentada.
La memoria como destino
A lo largo de más de cuatro décadas de trabajo, Sor Elena Salazar ha tejido un perfil académico que conjuga docencia, investigación y creación. Su labor reafirma que la literatura es una herramienta para comprender los procesos históricos y culturales que dan forma a la identidad venezolana.
Desde la Isla de Margarita hasta Oviedo, desde los salones universitarios hasta las páginas de revistas y crónicas, su trayectoria deja testimonio de una vida dedicada a la palabra. Su biografía, en permanente construcción, confirma que la memoria cultural no se conserva de manera pasiva, se construye activamente a través de la investigación, la escritura y el compromiso con el tiempo presente.