El Darién: infierno y cielo a la vez, como se promulga con suma belleza en el prólogo, «se sitúa en un territorio fronterizo entre la crónica, el testimonio y la novela». Al igual que su autora, la bioanalista venezolana Claren Núñez, la obra es una inmigrante, un largo pasaje que mezcla hechos, personas y memorias en una carta de amor a los que se fueron y a los que no pudieron hacerlo, a la familia y a los amigos que se hacen en medio del camino escarpado. El libro fue publicado en 2025 bajo los sellos Naufragio Editorial y Letra Grupo Editorial, y distribuido en la plataforma Amazon Kindle Publishing.
Esta autobiografía, entre otras cosas, relata el paso de Claren Núñez y un gran grupo de personas a través del Darién. Quizá, algunos lectores no logren situar su imagen, pero el Darién es una región colindante entre Colombia y Panamá, un peligroso espacio de transición para los soñadores que buscan llegar a Centroamérica y el Norte. Este relato, colmado de hermosura y fraternidad, revela uno de los trayectos naturales más escabrosos relacionados con la migración latinoamericana.
Breve biografía de la autora
Claren Núñez Martínez nació el 9 de septiembre de 1985 en Porlamar, estado Nueva Esparta, Venezuela. Desde muy joven, se sintió atraída hacia el mundo de las letras, lo que la llevó a desarrollar un estilo narrativo propio, íntimo y orientado a lo testimonial. Con el tiempo, la autora desplegó su universo literario en un blog dedicado a la poesía, los microcuentos y los relatos. Entre sus piezas más destacadas se encuentran obras como «Nos vemos en el insomnio», «La indigencia», «Hipnosis» y «La residencia embrujada».
Núñez también forma parte de la revista Letras Monaguenses, donde publicó un artículo sobre su experiencia atravesando la conocida y resbaladiza selva del Darién. Asimismo, la escritora ha participado en otras publicaciones y concursos literarios. Claren Núñez Martínez es una de esas afortunadas cuyos dos hemisferios cerebrales funcionan como un equipo: además de su amor por las letras, su fervor por la ciencia la llevó a titularse en Bioanálisis en la Universidad de Oriente, núcleo Sucre.
En la actualidad, Núñez Martínez vive en Fayetteville, Estados Unidos, donde trabaja en una fábrica mientras lleva a cabo el proceso de homologación de su profesión como laboratorista clínica, complementando sus responsabilidades con su pasión por la escritura, un arte que no pretende dejar atrás, pues, para ella, la literatura es ese puente que une la memoria con la esperanza, un elemento que ha mantenido vivo desde su migración al hermano del Norte.
Sinopsis de El Darién: infierno y cielo a la vez
La primera despedida y el asentamiento de la fe
El Darién: infierno y cielo a la vez cuenta la historia del viaje por la selva de Claren Núñez, desde el génesis de la propia idea de cruzar hasta su llegada a tierras panameñas. Sin embargo, antes de todo esto, existió una casa, una familia y una marcha primigenio que ayudaron a sembrar en la autora el carácter necesario para atravesar caminos empinados, ríos, lodo, montañas que susurran y gritan proyectando la agonía de los caídos, dolor físico y emocional.
Núñez creció en Juan Griego, una ciudad crepuscular donde vivió felizmente junto a sus padres. A pesar de llevar una vida tranquila cerca del mar, la joven escritora se vio obligada a tomar una decisión difícil: dejar su hogar, a sus padres y a sus amigos para ir a estudiar Medicina en Puerto la Cruz, estado Anzoátegui. La autora estaba fascinada por el cuerpo humano y sus misterios, y dijo sí al reto que conllevaba alejarse de todo lo que conocía, lo que amaba. Este hecho no es menor, pues desempeña un rol fundamental para comprender la personalidad decidida y resiliente de Núñez a la hora de cumplir sus metas.
Aún más lejos
Meses después de haber llegado al Puerto, Núñez entendió que, a pesar del sacrificio, aquel no era su lugar. Su intuición ―una característica crucial que le fue de gran utilidad en el futuro― le hizo vislumbrar que debía volver a irse. Así, se trasladó a Cumaná para estudiar Bioanálisis. Aquello resultó en un acierto de esos que reafirman el propio carácter. A pesar de no ser fácil, tuvo varios trabajos para ayudar con los gastos de su carrera, y, al final, hizo lo que todos los tenaces hacen: lo logró.
Al principio, Claren Núñez estaba viviendo el sueño de todo aquel que se ha esforzado hasta las lágrimas. Durante un tiempo, pudo vivir de su saber, pero esto duró muy poco. Más temprano que tarde, Claren fue golpeada por la situación económica, y, así, llegó otra decisión difícil: emigrar. El destino fue Trinidad y Tobago, donde debió aprender inglés a la fuerza y hacer de tripas corazón para no rendirse. Aquí, solo su último año le trajo felicidad.
Tras una reflexión profunda, volvió a Venezuela. No obstante, el regreso solo le brindó una certeza aún más grande de que debía irse a un lugar donde sus sueños no fueran meras alucinaciones. Un día, después de una meditación exhaustiva, lo supo: debía cruzar el Darién, una de las rutas migratorias más complejas del mundo. Es aquí donde realmente comienza esta novela, en el viaje de Claren, Sheilly, Ramón, Andrés, Samuel y todos los valientes que se atrevieron a desafiar a la selva.
Estructura y estilo narrativo
La autobiografía novelada El Darién: infierno y cielo a la vez está compuesta por diez capítulos cortos, dos bloques reflexivos, diez entrevistas a los sobrevivientes de la selva y un prólogo escrito por Juan Ortiz, el editor de la obra. La novela sigue una estructura ascendente y lineal, desde el nacimiento de la autora hasta su partida al Darién, el estrecho vínculo que comparte con sus acompañantes, su travesía y su anhelada llegada a Panamá. El primer capítulo es el preámbulo que aborda la construcción del carácter de Claren, los siguientes, el pasaje que lo pone a prueba.
En cuanto al estilo narrativo, este es directo, coloquial en los diálogos y conmovedor hasta la médula. El Darién: infierno y cielo a la vez es la historia real de un grupo de personas que se internó en la selva ―protagonista indiscutible del relato― en busca de una oportunidad, pero también posee vestigios de Realismo mágico y terror. Aquí existen escenas donde el miedo va más allá de los temores por la propia vida: la tierra, las montañas, los ríos, los árboles y el cielo albergan espíritus que observan, advierten y acechan a los viajeros en su recorrido hacia la libertad.
Entrevista con Claren Núñez
El título El Darién: infierno y cielo a la vez plantea un contraste poderoso. ¿Qué significa para ti esa dualidad en la experiencia del Tapón del Darién?
A lo largo de mi vida he sido una mujer de dificultades, y no lo digo por victimizarme o glorificarme, sino por el hecho de resaltar que, cuando pasas por situaciones difíciles, aprendes a darle la vuelta a cualquier panorama, Dicho esto, puedo acotar que la dualidad que pude observar en el Darién se define en dos conceptos: Infierno y cielo; el primero lo vi desde mi desesperación, desde la agonía, y, por supuesto, cuando toqué fondo, porque es un lugar donde la muerte te visita sin pedir permiso y donde las carencias esenciales te hacen sentir minúscula. Allí, el egoísmo y la maldad se hacen presentes a través de personas indolentes.
Por otro lado, y como contraparte, el segundo concepto lo visualicé desde el momento en que vi el ecosistema mágico del lugar, no apto para migrantes, sino para espectadores. Además, el Darién se convierte en un cielo cuando descubres la generosidad, fraternidad y hermandad en personas que incluso arriesgaron sus vidas no solo por familiares, sino también por desconocidos.
¿Cómo logras equilibrar en tu relato la crudeza del «infierno» con los momentos de fe, solidaridad y «cielo» que surgen en la travesía?
Indiscutiblemente, cuando tu mente está fuerte, no la va a derrumbar cualquier tipo de vulnerabilidad, por eso, desarrollar un trabajo mental me sirvió de base para equilibrar los momentos crudos con los de fe. Cuando sentía que la situación se ponía más tensa, y que incluso el peligro podía vencerme, yo solo oraba o miraba el entorno natural del lugar. Créeme que eso me daba una paz absoluta.
¿Cuál fue el testimonio o experiencia que más te conmovió y que quizás nunca pudiste olvidar al escribir?
Soy una mujer de ciencia, porque estoy convencida de que se deben argumentar las teorías. Sin embargo, también soy una mujer de fe, y aunque en este caso no pueda argumentar cosas que van más allá de lo lógico, sé y estoy convencida de que hay una fuerza espiritual que me sigue a donde quiera que vaya. La experiencia que más me conmovió fue haber visto a mi primo ―que para ese entonces había fallecido hace algunos meses― a las orillas del río. La fortaleza y la energía que me regaló no las puedo describir con palabras, y la acción, mucho menos. Lo que sí puedo decir es que la respuesta solo está en mi corazón.
Describes la fe y la fuerza interior como motores para seguir adelante. ¿Cómo viste manifestarse esa espiritualidad en medio de tanto peligro?
Las personas, cuando están ahí dentro, son vulnerables a todo, desde la mordida de una serpiente hasta una caída fatal, el hambre, ahogarse en un río… entre tantas otras cosas de igual peligro. Creo que estar consciente de eso, desde que entras, te hace desarrollar una espiritualidad que va más allá de todo, hasta de lo imposible.
Subí montañas que nunca imaginé que existían, crucé un río sin saber nadar, superé obstáculos que parecía no poder superar, y todo eso fue gracias a la fe y a la fortaleza interna, porque cuando tu espíritu se niega a claudicar, ya tienes parte de la batalla ganada. Esa espiritualidad se manifestó a través del amor y la hermandad. Nunca olvidaré la lucha grupal por sobrevivir, cada granito de arena sumó.
Más allá de la hostilidad de la selva, ¿qué gestos de solidaridad entre migrantes te parecieron más reveladores?
Allí descubrí que hasta en el lugar más hostil encuentras cariño, amor y generosidad. El hecho de ver personas ayudando a otras, sin importarles que con eso pudieran perjudicarse ellos mismos, fue impactante. Gente que incluso se devolvía a buscar a los demás, que se lanzaban al río contra la corriente por salvar vidas, personas que regalaban lo poco que tenían para sobrevivir: eso en la selva, aunque parezca una utopía, fue una realidad que me hizo apostar por la humanidad.
¿Cómo se entrelazan en el libro las historias individuales con la fragilidad humana frente a la naturaleza?
En mi libro, las historias individuales se entrelazan porque, aunque cada migrante carga con sus propios sueños, dolores y con distintas historias, la selva los iguala a todos. El Darién muestra la fragilidad humana frente a la naturaleza: hambre, cansancio, enfermedad, caídas mortales, ahogamientos, pero también revela la fuerza del espíritu y la solidaridad. Así, lo personal y lo colectivo se funden en una sola experiencia, donde la selva se convierte en juez y testigo de la condición humana.
¿Qué retos enfrentaste al traducir en palabras una experiencia que parece inefable y desgarradora?
No lo voy a negar: fue difícil, tan solo revivir cada momento, cada palabra, cada lágrima, cada contraste entre el «puedo» y el «no puedo» me sensibilizó de una forma radical, porque si bien recordarlo te desgarra, escribirlo te libera, y aunque liberándote no te escapas de la nostalgia, puedes, en su momento, encontrar un poco de paz. Espero que muchas personas se identifiquen, y que los familiares de los que no pudieron salir sepan que mi voz es la de todos.
¿Qué esperas que descubran los lectores sobre el Darién y sobre la condición humana al leer tu obra?
Espero que los lectores descubran que el Darién no es solo un lugar físico, sino un espejo. Allí se revela nuestra fragilidad frente a la naturaleza, pero también nuestra capacidad de resistir, de apoyarnos unos a otros y de encontrar luz en medio de la oscuridad. Mi deseo es que entiendan que esta obra no solo habla de migración, sino de la fuerza del espíritu humano cuando se enfrenta al límite de su propia existencia, y eso nos lleva a concluir que, aunque todo parezca perdido, se puede lograr vencer.
Si tuvieras que resumir en una sola enseñanza lo que deja el paso por el Darién, ¿cuál sería? Muchas gracias por compartir con nosotros tu voz, tu memoria y tu valentía
La mayor enseñanza que me dejó el paso por el Darién es que la fragilidad física humana puede ser superada por la fuerza mental. Pensé en algún momento derrumbarme, porque mi cuerpo ya no podía más, pero mi fortaleza interior, junto a mi mente rebelde, nunca me permitieron rendirme, y eso en el Darién es la diferencia entre vivir o morir.
12 comentarios en “El Darién: infierno y cielo a la vez, de Claren Núñez”
Encantada con esta entrevista. Estoy muy orgullosa de ti. Cada línea conmueve y llega al corazón. Dios te bendiga siempre. Felicidades!
Tuve el placer de leer el libro, y es una historia muy conmovedora y llena de sentimientos encontrados, espero que dicha historia trascienda, para que muchas personas puedan conocerla. Felicidades👏
Grandiosa mujer, llena de sentimientos y se que cada lucha, es una batalla ganada a la adversidad que te ha presentado la vida. Dios ha plasmado tu corazon en cada escrito que has hecho desde la inspiracion de tu alma. Felicidades
Historia cargada de sentimientos y de muchas enseñanzas, un libro que te atrapa por su real historia, recomiendo leerlo. Felicidades a la escritora y a ustedes por esta entrevista 🙌🫶🏼
Un gran privilegio de leer parte de las vivencias de los emigrantes, su fuerza, valentía y toda la fe puesta en Dios en búsqueda del crecimiento que merecen como ser humano. Felicitaciones a tan grandiosa escritora, merecedora de grandes bendiciones, que este sea el inicio de muchos libros. Al igual a todo el equipo.
Extraordinaria entrevista.!!! Es una historia que nos llega hasta lo más profundo del alma, sentimos tu historia, como si fuese nuestra. Felicitaciones por esa excelente obra. Dios te bendiga siempre
Si así es la entrevista no me quiero imaginar como está el libro. Sin duda una historia conmovedora, real y llena de sentimientos encontrados, felicidades❤️
Excelente.!!! La realidad de mu has personas y la supervivencia a las adversidades..que sigan tus éxitos orgullo venezolano
Ese libro resume lo que es resistir en medio del caos, cuando todo parece perdido, es un homenaje a la hermandad y a la solidaridad entre familiares y desconocidos, una obra realmente conmovedora, que vale la pena leer. Felicidades a la autora y a todo el equipo, especialmente a Juan Ortiz y a Leva Figueroa. Bendiciones para todos.
Es un libro que te atrapa desde la primera frase y te captura de inmediato, al punto de que no quieres dejar de leer hasta terminarlo. Tiene una narrativa impecable que describe cada escena con gran detalle, permitiéndote imaginar con claridad todo lo que la autora relata. Llegas a sentir el dolor, la humedad, el frío, la frustración y la fatiga de los personajes. A través de esta lectura logras comprender lo incomprensible. Sin duda, es una historia tan interesante que no querrás perdértela.
Me pareció excelente la reseña del libro, y la entrevista a la autora me encantó, respuestas llenas de fuerza, convicción y muchos sentimientos, sé que ese libro va a seguir siendo un boom, lo leí y es digno de personificarse en una serie. Felicidades a todo el equipo.
Felicidades por tan maravilloso libro. Lo grandioso de esta obra es que te atrapa de principio a fin! Es increíble.