Domingo Carrasquero Ordaz nació en Tacarigua, Nueva Esparta, el 6 de agosto de 1944. Su infancia transcurrió en un entorno insular marcado por la vida comunitaria y las tradiciones culturales, aspectos que influyen en su visión sobre la historia local.
Su formación profesional se consolidó en el ámbito de la administración y la contaduría. Es Licenciado en Administración Comercial por la Universidad de Oriente (1968) y Contador Público por la Universidad Santa María (1990). Posteriormente amplió sus estudios en el Instituto de Estudios Superiores de Administración (IESA), donde cursó Gerencia de Mercadeo.
Carrera en la administración pública y privada
Carrasquero ha desarrollado una extensa trayectoria en instituciones públicas y privadas. Entre 1967 y 1974 trabajó en el Ministerio de Hacienda, y en 1974 ingresó a Petróleos de Venezuela (PDVSA), donde permaneció hasta 2001. Tras su jubilación, fundó la firma Carrasquero, Ordaz & Asociados, dedicada a la asesoría contable y financiera, que se mantuvo activa entre 2002 y 2018.
En paralelo, se vinculó con la docencia universitaria como profesor de Finanzas en la Universidad de Margarita (2002–2005), experiencia que le permitió tender un puente entre la práctica profesional y la formación de nuevas generaciones.

Vinculación con la investigación histórica
Desde la década de 1980, Carrasquero ha centrado parte de su interés en el estudio de la historia regional. Su investigación sobre Tacarigua lo llevó a revisar documentos en el Archivo General de Indias, en Sevilla. De ese trabajo surgió la propuesta de reconocer el 29 de septiembre de 1579 como la fecha fundacional de la localidad, en contraposición a otras referencias históricas que habían circulado hasta entonces.
Ese esfuerzo se plasmó en el proyecto Tacarigua Histórica, una obra de más de 450 páginas en la que reunió datos sobre educación, salud, deportes y cultura de la parroquia. El texto circula en medios digitales y redes sociales, lo que facilita el acceso de la comunidad a materiales antes dispersos.
El autor pertenece a una distinguida generación de intelectuales margariteños, entre los que destacan José Joaquín Salazar Franco (Cheguaco), Carlos Cedeño Gil, Francisco Suniaga, Sor Elena Salazar, Rodolfo Rodríguez, Aníbal José Márquez Gómez, Magaly Salazar Sanabria y Ángel Félix Gómez.
Aporte crítico
Su trabajo destaca por la exhaustiva recopilación documental y la apertura al debate. Al hacer públicos sus hallazgos, ha incentivado la necesidad de institucionalizar archivos y fomentar estudios más sistemáticos en Nueva Esparta, al tiempo que promueve la participación de la propia comunidad en la construcción de su memoria histórica.
Producción literaria y manuscritos inéditos
Carrasquero publicó en 2018 el libro Gente de mi pueblo… y otros relatos, en el que combina anécdotas personales con narraciones sobre personajes locales. Más allá de este título, mantiene inéditos varios cuadernos de trabajo: Domingadas, Vivencias y ausencias, Apuntes del abuelo y Décimas, centésimas y milésimas. Estos textos recogen reflexiones autobiográficas, ensayos históricos y composiciones en verso que reflejan la oralidad popular.
Aporte musical y cultural
El interés de Carrasquero por la identidad insular también se manifiesta en la música. Es autor de letras como «Los zapatos maqueros» —poesía popularizada por Cuerdas Espartanas en 1973 bajo el título «Carta a José Ramón Villarroel»— y «El diccionario margariteño». Estas piezas, interpretadas por músicos como Miguel Serra, funcionan como crónicas cantadas del habla y las costumbres de la isla.
Su incursión musical confirma un rasgo distintivo de su obra: la búsqueda de la memoria colectiva en los archivos escritos y en las expresiones artísticas populares.
Reconocimientos institucionales
La trayectoria de Carrasquero ha sido reconocida por diversas instituciones. En 2000 recibió la Orden al Mérito en el Trabajo. En la década de 2010, la Federación de Centros Culturales de Nueva Esparta (FEDECENE) lo distinguió en dos oportunidades. Posteriormente obtuvo la Orden Francisco Mata (2018), las órdenes Francisco Antonio Rísquez y Ángel Félix Gómez (2019) y, en 2025, la máxima condecoración del Colegio de Contadores Públicos de Nueva Esparta.
Entre 2019 y 2023 presidió la Academia de la Historia de Nueva Esparta, desde donde impulsó actividades de investigación y divulgación, a pesar de las limitaciones estructurales que suelen enfrentar este tipo de instituciones en la región.
Proyección y alcance de su obra
El legado de Domingo Carrasquero Ordaz se ubica en la confluencia de dos mundos: la contaduría y la administración, por un lado, y la memoria cultural y popular de Nueva Esparta, por otro. Su trabajo como investigador y cronista responde a la necesidad de rescatar tradiciones locales y ofrecer marcos de referencia históricos a las comunidades.
Su mayor aporte consiste en acercar la historia a la gente común, democratizando el acceso a documentos, relatos y expresiones artísticas que fortalecen la identidad margariteña.
Domingo Carrasquero: custodio de la identidad neoespartana
Carrasquero es un promotor cultural que entiende la historia como un instrumento de identidad. Su figura representa la articulación entre la investigación local y la preservación comunitaria, y su obra combina archivos históricos, manuscritos, canciones y relatos. En conjunto, conforman un legado que mantiene viva la memoria de Tacarigua y Nueva Esparta, y que invita a futuras generaciones a seguir profundizando y consolidando esos aportes.